![]() |
LA EDUCACIÓN BASADA EN COMPETENCIAS
¿INTENTO FALLIDO? (1)
Juventino
Martínez Arce (*)
Geog./M.A.
Resumen: La Educación
Basada en Competencias EBC, está de
moda en la mayoría de las universidades de nuestro país, convirtiéndose en una panacea de la educación que, supuestamente, resolvería los rezagos en
la educación superior. Lamentablemente no ha sido así. Los modelos
educativos de otras latitudes que hemos
copiado sin más ni más, sin análisis previo del contexto, han fallado. El
modelo educativo basado en competencias, nos hace, eternamente siervos del
futuro. La EBC, admito, nos hace medianamente competentes con el presente, pero
el presente cambia cada segundo. Hoy son competentes, mañana no. La propuesta
es transformar la EBC a la Educación Basada en Innovación, EBI, que va más allá de las competencias.
Palabras clave: Modelos
educativos, competencias, innovación, pensamiento crítico, alienación.
Abstract: Competency-Based Education EBC is fashionable in most universities
in our country, becoming a panacea of education what, supposedly would solve
the lags in higher education. Unfortunately it has not happened. Educational
models that have copied other regions without further ado, without context
analysis, have failed. The educational model based on competencies, makes us
eternally servants of the future. I admit that EBC makes us moderately competent with the present, but the present
changes every second. Today, we are competent, tomorrow do not. The proposal is
to transform the EBC in Based
Education Innovation, EBI, which
goes beyond the competencies.
Key words: Educational
models, skills, innovation, critical thinking, alienation.
La Educación
Basada en Competencias, EBC, se fundó en EU y Canadá en la década de los 70’s y
fue llevada a México por CONALEP en 1994[1], con
el fin de preparar técnicos calificados para el mercado laboral (Sesento,
2015). Es decir, el objetivo final es que las industrias no tuvieran que
reprocesar los conocimientos y habilidades de los egresados. Ello estaba muy
bien en los 70’s, cuando los conocimientos, las habilidades y los procesos tardaban mucho en cambiar.
Hoy, las
transformaciones socio-culturales son rápidas, en gran parte debido al
desarrollo acelerado de las tecnologías digitales. Ello es una contradicción
irresoluta en las universidades. Por una parte, el objetivo final, de la educación superior es buscar, preparar y
reforzar las capacidades intelectuales del sujeto, es decir, formar al “hombre
intelectual”, en oposición al “hombre ignorante”. Si convenimos en ello, las
universidades deben proponer
conocimientos sólidos en absoluta antítesis con la educación líquida como lo
define Bauman[2],
pero sin olvidar la modernidad líquida. ¿Esto qué quiere decir? Debemos
preparar al hombre sólido intelectualmente pero con la sagacidad de enfrentar
el mundo global en que el conocimiento varía día tras día (modernidad líquida).
La EBC fue la
última parte de las pedagogías desarrollistas que las naciones subdesarrolladas
implementaron en la década de los 70’s con la utópica tarea de alcanzar el status económico de los países más
avanzados.. Todo estaba centrado en el
trabajo, en las competencias laborales. Así se dejaba de lado al conocimiento
intelectualmente sólido y se daba paso a las destrezas y habilidades que
requería la industria.
No fue
sorpresiva la creación de las universidades tecnológicas, UT, en 1991 y politécnicas , UP, más tarde, en
que uno de los objetivos era “responder a
la necesidad de cuadros profesionales que requiere la planta productiva en
procesos de modernización, acorde con los avances científicos y tecnológicos
contemporáneos”[3]. Se
trata de hacer profesionales competentes para el mercado laboral, sin más ni
más. Ello es el significado de pertinencia
de las UT y de las UP.
Pero en la modernidad líquida donde todo fluye -panta rèi- y la realidad se escapa súbitamente de las
manos, no hay forma de hacer competentes a los universitarios. Hoy el alumno es competente, mañana no. Ello
es más enfático, si reconocemos que el futuro es incierto.
En un mundo en el que el desempleo se amplía, las
especializaciones se transforman rápidamente y el número de egresados
universitarios aumenta, este concepto de pertinencia
es prácticamente irreal. La pertinencia en las UT y UP, está pensada desde
una perspectiva no sólo obtusa, sino disfuncional porque “encasilla” a un joven
con cierto tipo de conocimientos a determinadas especializaciones (Flores
Crespo, 2009).
La EBC es la fragmentación del conocimiento que no ve
la totalidad de los sistemas y subsistemas y las relaciones que se guardan
entre ellos. Es decir, el conocimiento fragmentado no ve la totalidad del
conocimiento con todos sus objetos, complejidades y conjuntos (Morin, 1999).
Las universidades están “matando el talento y la
creatividad” como diría Sir Ken Robinson (2007), al proporcionar ciertos
conocimientos a determinadas especializaciones,
sin más conocimientos que la destreza o habilidad requerida para la
práctica laboral, Sin embargo, estos conocimientos se quedan en desuso
inmediatamente, “al cambiar de un momento a otro, hace que las porciones de
conocimiento pierdan su significado tan pronto como fueron adquiridas y, a
menudo mucho antes de que le haya dado un buen uso” (Bauman, 2007).
¿Y qué hay de la
mente científica y sistémica, los procesos exploratorios y la propuesta de tesis originales? Bajo este
modelo de educación basada en competencias no se da.
Necesitamos otro modelo que proporcione, a los
universitarios, liberación de las viejas ideas, emancipación de los antiguos
paradigmas y autonomía de los modelos anticuados. La impresión mía, de cerca de
10 años de haber trabajado como docente en una universidad de este tipo, es que
la enseñanza-aprendizaje, se queda solo en el “saber hacer” y como accesorios
“saber ser” y “saber saber o conocer”.
En los países como el nuestro, de tantos problemas e
inequidades, debemos propiciar al universitario el “saber pensar” antes que
“saber hacer”.
El “saber pensar” en tres vertientes:
1.
El saber pensar
crítica y reflexivamente”.
2.
El saber pensar
científicamente (Metodología del pensamiento científico).
3.
El saber pensar
sistémicamente.
Fig. 1
Tenemos que
imbuir a los universitarios, una búsqueda incesante y permanente del saber
científico que tome en cuenta todos los escenarios y todas las relaciones
(sistémico) y que sea crítico y reflexivo.
Este saber
pensar crítico, reflexivo, científico y sistémico abre las puertas para la
educación solida (Bauman 2007) y para la educación emancipadora y autónoma
(Freire 1971), que nos prepara para la
vida y no para un trabajo.
La Educación
Basada en Competencias es por ello, un intento
fallido de educación en nuestro país y en todos los países subdesarrollados
que adopten un modelo de competencias.
Reitero, antes
del “saber hacer”, “saber ser” y del “saber saber” que es el núcleo de la EBC, debemos “saber pensar” en las tres
vertientes que citamos anteriormente. El saber pensar crítico, reflexivo,
dialéctico y por ello científico y sistémico, nos prepara de manera inmediata,
para el “saber ser”, “saber hacer” y “saber saber”, no
como lo enuncia la EBC, de forma
atomizada, en un esquema inadecuado,
como si los universitarios necesitaron
un programa curricular para cada “saber”.
La EBC nos hace,
eternamente, “siervos del futuro” o como diría Galeano (2010), más drástico,
“esclavos económicos” con sus connotaciones, sociales y culturales y
económicas: subordinación, alienación y
dependencia. EBC trata, únicamente del presente: los procesos, metodologías
y productos vigentes pero momentáneos, sin embargo, el presente cambia día tras
día (la modernidad líquida, todo fluye incesantemente), ¿así, con qué nos
quedamos? Con el conocimiento “pírrico” del momento.
Permítanme una
metáfora:la EBC nos prepara para“ir dónde está el
balón”, no “hacia dónde va estar el balón”, que es
más importante y es un concepto liberador de la educación. Con el EBC, vivimos
condenados a aprender las destrezas y habilidades que se diseñaron en otros
países; obligados a aprender los métodos y procedimientos creados en otras
regiones.
Copiar los
modelos educativos de otras naciones sin
análisis previo, sin el contexto socio-cultural y económico, como México, es un
desastre, tal como muestran las estadísticas de educación, en donde se observa
el deterioro constante de los niveles educativos.
En otro orden de ideas, los alumnos/universitarios deben ser líderes
intelectualmente sólidos con conocimientos e ideas, con disposición para
dialogar y escuchar con sentido empático, porque hay otros mundos, existen
otras verdades (Martínez/Ábrego 2014). Debemos abrirles, al universitario, el apetito del conocimiento “debería hacerse
más intenso a lo largo de todo la vida, a fin de que cada individuo continúe
creciendo y sea a la vez, una persona mejor” (Bauman 2007).
Si no promovemos el “apetito del conocimiento” ¿Cómo llegamos a “saber ser” unos de los aspectos que considera la EBC? ¿Cómo podemos
dialogar si no tenemos interlocución? ¿Cómo encontrar nuevos argumentos si no
hay dialogo? ¿Cómo fundar nuevas discusiones si no hay debate de la ideas? Es
un círculo vicioso que la EBC no contribuye en nada para superar y anular las
contradicciones percibidas.
Insisto la EBC
no colabora con nada, para vencer los
términos de dependencia y subordinación
educativa y cultural de nuestro país y para disminuir la alineación vigente (el
“hombre ignorante”). El saber pensar crítica y reflexivamente, de manera
científica y sistémica, debe de ser lo
primordial de los modelos educativos en México, que la EBC no resuelve.
Se propone
la Educación
Basada en Innovación, EBI, (Martínez/Ábrego 2014), que da una nueva prioridad de los términos educativos,
enfocado en el “hombre intelectual” que sabe pensar críticamente y reflexivamente
que posee a la vez, pensamiento
científico y
sistémico.
Fig. 2
La EBI busca la imaginación, la
creatividad, el talento, la independencia, la autonomía y la solidaridad, es
decir “ser para los demás” de los egresados universitarios como negación permanente
de la EBC, que busca seres egoístas donde se privilegia el individualismo: el
ser para sí.
Si no pensamos
crítica y reflexivamente –dialéctica- de manera científica y sistémica, no
comprendemos, cabalmente, el conocimiento. Si no comprendemos ¿Cómo podemos
“saber ser” y “saber saber”? Si no despertamos el deseo en los universitarios
por aprender y comprender el conocimiento de forma reflexiva, no estamos
haciendo nuestra labor como docentes. Como observaría Morin (1999), “la educación para la comprensión está ausente de
nuestras enseñanzas”[4].
¿Porqué hay menos intelectuales
críticos? ¿Menos científicos en México? ¿Porqué hay un incremento de la
dependencia tecnológica en nuestro país? Nos estamos yendo a una liquidación del intelecto. ¿Acaso vamos
a salir de ésta situación problemática con la EBC? La EBC reproduce el “status
quo”, la situación de dependencia y subordinación y no desarrolla conciencia
crítica. Nos hace, como país, seguir siendo maquiladores y reproduciendo en
mayor medida la división internacional del trabajo, es decir, unas pocas naciones fuertes, desarrolladoras de ciencia y tecnología y muchas naciones
dependientes de ellas.
La EBC
privilegia la educación practica-utilitaria, por ende fragmenta del
conocimiento, en detrimento de los aspectos culturales y humanos, que nos
preparan para la vida, haciendo de los egresados universitarios “lumpen profesionales”
(Torres/Vargas 2010)[5], caracterizados
por el pseudointelecto o psudocultura (Adorno 1972). Diría Kosik (1991)
caracterizados por la pseudoconcreción[6]
Reiteramos, EBC es un modelo sin crítica ni reflexión y
sin fundamento pedagógico; es un modelo económico centrado en el mejor
desempeño laboral en las habilidades y
destrezas que se requieren en el sector productivo. Se preguntan algunos autores (Moreno/Soto 2005), ¿cómo es posible que un modelo por competencias,
que no tiene historia pedagógica sino dentro de la economía, se haya convertido
en el principal modelo de la pedagogía?[7]
Se ha
llegado al absurdo en nuestro país, que hasta existen maestrías y diplomados en
educación por competencias. Lamentablemente, la EBC se ha convertido en el
único modelo educativo que rige en nuestro país
Llevamos cerca
de 15 años en aplicar este modelo fuertemente apuntalado por el Banco Mundial,
OCDE, FMI y otros ¿Les dice algo éste apoyo? Otra vez vamos a seguir siendo,
como país “siervos del futuro” copiando los modelos educativos que se
realizaron para este objetivo, sin análisis crítico de nuestro contexto[8]. ¿Acaso no
hay otro modelo alternativo fundado en otras teorías, como la educación liberadora
de Freire, como la teoría de las inteligencias múltiples de Gardner, como los
siete saberes de Morin aún con la espiral dialéctica de Pichón Riviére?[9].
Precisamente,
la EBI que proponemos, se nutre de estos
pensadores y de otros más para el modelo
citado en la fig. 2.
Pseudoconcreción y pseudocultura en la Educación Basada en Competencias.
Para el conocimiento humano, la
abstracción como actividad cognitiva y medio para elaborar modelos de las
“cosas” es una actividad fundamental, es decir, conocer la “cosa misma” (fenómeno o hechos) mediante la abstracción,
es comprender.
Los modelos de las cosas, son
abstracciones que se basan en una racionalidad limitada de los seres humanos.
¿Por qué decimos una “racionalidad limitada”? Una racionalidad de un ser humano
es distinta, por supuesto de otro.
No se pueden integrar al modelo
o abstracción todos los elementos de las cosas, porque no conocemos todo de todo, pero el conocimiento de
la “cosa en sí”, obtendrá mayor certidumbre
con la experiencia filosófica y
científica más vasta del ser humano que avoque al estudio de una “cosa”
determinada.
El todo de las cosas, no es el
todo de las cosas, es una contradicción insuperable. Tenemos un conocimiento
parcial de las cosas (racionalidad limitada). El que piensa que sabe todo, no sabe nada.
La actitud “fenoménica” de las
cosas, es lo que aparece usualmente, y se transforma en el pensamiento común de
las cosas. Se convierte en “ideología”;
lo que no está acorde a esa ideología, se considera falsa. Viéndolo desde otra
forma, las cosas tienen sistemas y subsistemas y relaciones entre ellas. Pero
sabemos que las cosas no se nos
revelan con las relaciones reales, sino con las relaciones aparentes, con lo
cotidiano. Al no descubrir la esencia de las cosas entramos en la
pseudoconcreción y la pseudocultura.
La Educación Basada en
Competencias, por lo menos aquí en México, está en el mundo de la
pseudoconcreción, (Kosik, 1961), porque el análisis de “la cosa en sí”, no
desenmascara la esencia de las cosas. Porque para conocer la “cosa en sí”,
bastaría con tener pensamiento crítico-reflexivo, sistémico y dialectico de las cosas. ¿Todos
los esfuerzos educativos se hacen con este objetivo? Tengo mis dudas.
La pseudocultura es la cultura
del hombre enajenado o alienado, de nuestros tiempos, de la sociedad de masas,
del homo videns, del hombre “mito”. La vieja falsedad se mantiene viva en forma
ampliada (Adorno, 1972), en dónde la pseudocultura, está inmersa en los
estudiantes universitarios y acaba siendo ideología y dogma.
La Educación Basada en
Innovación, EBI, que
proponemos, está fundamentada en la intelectualización
de la vida diaria de los hombres, en la educación cotidiana de los seres
humanos. Por lo tanto, educación y cultura van de la mano. El
mundo de la cultura se va abrir, en tanto que exista discusión y debate con la cultura vigente.
¿De otro modo cómo?
La
metodología Tuning, dicta en uno de sus
enunciados: ¿Qué debería saber,
entender y ser capaz de hacer un estudiante para ser contratable? Desde este
momento saltan muchas dudas: ¿nada más para ser contratable?
Esta es una visión sumamente reduccionista y
utilitarista del conocimiento. Según
esté enfoque, con la EBC tenemos un trabajo garantizado al terminar el ciclo
universitario, para bien de las empresas o el sector productivo, es decir la
educación centrada en el trabajo que Bauman crítica fuertemente. También,
Rionda (2001) lo crítica acremente desde otros puntos de vista.[10]
El proyecto
de la OCDE, DeSeCo (Definiton and Selection of Competencies)[11], dice que el mayor impulso que ha recibido las
competencias, ha venido del sector empresarial y de los empleadores. Es decir,
lo que importa es incrementar la productividad, reproduciendo las relaciones
laboral inequitativas. La OCDE falla porque, a pesar de que enuncia que la
competencias van a ayudar al sistema capitalista a reducir la marginalización
individual, lo cierto es, que un contexto de conocimiento fragmentario y
alineante, per se, de la EBC, nunca
se van a eclipsar las desigualdades sociales, si el sistema está hecho para
funcionar de esta manera.
En las
universidades, las que tienen docentes
de calidad, innovadores, que desafían los paradigmas, que retan los modelos
mentales en una actitud crítica, están haciendo enseñanza-aprendizaje de
calidad. No es indispensable la etiqueta de competentes, ellos están siendo
competentes ya de por sí.
Como dice
Barnett (2011), las universidades están “empobreciéndose” ideológica, espacial
y éticamente[12].y con la
EBC avanzamos a pasos agigantes en ésta tendencia.
Bibliografía
Adorno Th. W. “Escritos sociológicos I” Ediciones Akal,
Madrid 2004
Andere M. Eduardo, “Las incompetencias de las
competencias” Centro de Investigación y Actualización de profesores, A.C., http://eduardoandere.org/
Bachelard
Gastón, “La formación del Espíritu científico. Contribución a un psicoanálisis
del conocimiento objetivo” Editorial Siglo XXI, 23ª. Edición, México 2000.
Bauman Zygmunt, “Los retos de la educación en la
modernización líquida” Editorial GEDISA, Barcelona, España. 2007.
Del Rey Angélica,
Sanchez-Parga J. “Crítica de la educación por
competencias” UNIVERSITAS, Revista de Ciencias Sociales y Humanas, UPS-Ecuador, No.
15, julio-diciembre 2011,
Didriksson Axel, “Sobre
las (in) competencias en la educación”, Dialéctica, nueva época,
año 33, números 42, invierno 2009 - primavera 2010.
Flores Crespo Jorge, “Trayectoria
del modelo de universidades tecnológicas en México (1991-2009)” Serie Cuadernos de Trabajo. Publicación bimestral. UNAM, 2009.
Galeano
Eduardo, “Los hijos de los días” Editorial Siglo XXI, México, 2012,
León Salinas Jorge, “Un acercamiento crítico al modelo
educativo basado en competencias” http://ixtliaf.blogspot.mx/2010/02
Mora Mérida Juan Antonio y Martín
Jorge Miguel Luis, “La
concepción de la inteligencia en los planteamientos de Gardner (1983) y
Sternberg (1985) como desarrollos teóricos
precursores
de la noción de inteligencia emocional” Revista de Historia de la
Psicología, vol. 28, núm. 4, 2007.
Moreno Prudenciano y Soto Martínez Graciela, “Una mirada reflexiva y crítica al
enfoque por competencias”
Revista Educar, http://www.redescepalcala.org/inspector/DOCUMENTOS
Octubre-Diciembre
2005.
Morin Edgar, “Los siete saberes
necesarios para la educación del futuro”
Editorial Santillana, UNESCO 1999.
Rionda Ramírez Jorge Isauro, “Prolegómenos en torno a la realidad
social, política y económica de México” Universidad
de Guanajuato, marzo de 2001.
Rittertein
Pablo, “Aprendizaje y Vínculo. Una mirada sobre el aprendizaje: Enrique Pichón
Rivière y Paulo Freire”, http://www.catedras.fsoc.uba.ar/.
Torres José Alfredo y Vargas
Lozano Gabriel, “Educación por competencias ¿Lo idóneo?, Editorial Torres y
asociados, México 2010.
.
[1] La educación basada en competencias
surgió en ambos lados de la frontera entre los Estados Unidos de América y
Canadá durante la década de los setenta como respuesta a la crisis económica,
cuyos efectos en la educación afectaron sensiblemente a todos los países… el
CONALEP trajo a México la educación y la capacitación basada en competencias.
Entre 1992 y 1994 se concertaron los contratos para recibir asesoría de Canadá
e Inglaterra, se adquirieron recursos didácticos diseñados por competencias
elaborados en estos países y se envió personal académico para capacitación. Sesento García Leticia, “Modelo sistémico
basado en competencias para instituciones educativas públicas”, http://www.eumed.net/tesis-doctorales/2012/lsg/origenes_formacion.html, 26 de Marzo de 2015
[2] Zygmunt Bauman,
“Los retos de la educación en la modernidad líquida” Editorial Gedisa,
Barcelona 2007.
[3] Pedro Flores
Crespo, “Trayectoria del modelo de universidades Tecnológicas, en México
(1991-2009), UNAM”, Coordinación de
Planeación, año 1, Marzo de 2009.
[4] Edgar Morin,
“Los siete saberes necesarios para la educación del futuro” Edit. Santillana-UNESCO, 1999, p. 11.
[5] “…el 60% de la población recibe ingresos por su
desempeño laboral menos de 4500 pesos, sólo el 5% recibe más de 15000
pesos” José
Alfredo Torres. Gabriel Vargas Lozano “La
Educación por Competencias ¿Lo idóneo?” Editorial Torres y Asociados,
México 2010, p. 33.
[6]
“La práctica utilitaria inmediata y el sentido
común correspondiente ponen a los hombres en condiciones de orientarse en el
mundo, de familiarizarse con las cosas y manejarlas, pero no les proporciona una comprensión de las cosas y de la
realidad” Karel Kosik,
“Dialéctica de lo concreto” (el subrayado es nuestro) http://blogs.fad.unam.mx/ p.9.
[7] Prudenciano Moreno Moreno, Graciela Soto Martínez, “Una mirada reflexiva y crítica al enfoque por competencias”, Revista Educar, Octubre-Diciembre 2005,
Mex. p.74
[8] “…porque libres son quienes crean, no quienes copian, y
libres son quienes piensan, no quienes obedecen. Enseñar, decía El Loco, es
enseñar a dudar”. Galeano Eduardo, “Los
hijos de los días” Editorial Siglo XXI, México, 2012, p. 208.
[9] “Pichón Riviére define el aprendizaje como apropiación
instrumental de la realidad, para transformarla y a la vez ser transformado en
ese proceso. Apropiarse instrumentalmente significa hacer propio algo aprendido
para luego poder utilizarlo y actuar en otros ámbitos en una relación
transformadora, es decir implica la modificación de viejas estructuras por
nuevas, que otorgan una nueva lectura y
forma de operar sobre el mundo que lo rodea”. Pablo Ritterstein “Aprendizaje y Vínculo, Una mirada sobre el parendizaje:
Enrique Pichón Riviére y Paulo Freire”. http://www.catedras.fsoc.uba.ar/
[10] Lo que se ” …pretende es (la) estandarización de
la fuerza de trabajo para su pro-mediación productiva a nivel de eficiencia y
eficacia en el trabajo, y se procura que si, acaso llegase a existir cierta
heterogeneidad, ésta sea en razón a la propia especialización y calificación de
la fuerza de trabajo bajo los parámetros de valoración del propio proceso
productivo capitalista … en cuanto la absorción
de toda conciencia a la racionalidad
del propio capital (no forma, sino deforma las mentalidades ad hoc
a la ideología capitalista). Jorge
Isauro Rionda Ramírez “Prolegómenos
en torno a la realidad social, política y económica de México” Universidad
de Guanajuato, marzo de 2001, p.94.
[11]
http://www.oecd.org/education/skills-beyond-school/definitionandselectionofcompetenciesdeseco.htm
[12] “The idea of the
university, therefore, has closed in ideologically, spatially and ethically.
Ideologically, it is now intent on pursuing narrow interests, particularly
those of money (in the service of a national learning economy); spatially, it
is enjoined to engage with its region, especially with industrial and business
organizations in its environs; and ethically, it becomes focused on its own
interests” Barnett Ronald, “The Idea of the University in the
Twenty-First Century: Where’s the Imagination?” http://www.yuksekogretim.org/