sábado, 24 de junio de 2017

Modelo de desarrollo curricular centrado en procesos intelectuales Modelo de Juventino Martínez


Introducción



El modelo que proponemos es una respuesta al diseño curricular por competencias donde está enraizado el saber hacer, el saber práctico sin el saber pensar reflexivo y crítico, por demás contestario, divergente y disruptivo. El diseño curricular por competencias es convergente con el status quo, deseable para el mercado laboral, confortable con el poder y convencional con las tradiciones.

El modelo propuesto de Desarrollo Curricular Centrado en los Procesos Intelectuales, es todo lo contrario: es divergente, disruptivo, innovador, emancipatorio, irrazonable (la razón trascendida por otras razones), racional, flexible y sistémico.

Desde luego, los antecedentes teóricos están en la Pedagogía de Freire, en la Escuela filosófica de Frankfurt, en el Modelo de Interpretativo-cultural y las corrientes reconceptualista y la función social del curriculum, amén de otros autores que nos den solidez a la argumentación (véase Fig. 1).

En el Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales se privilegia la totalidad del conocimiento, per se sistémico, no fragmentado. Es decir, el conocimiento fragmentado no ve la totalidad del conocimiento con todos sus objetos, complejidades y conjuntos (Morin, 1999). Este saber pensar crítico, reflexivo, científico y sistémico abre las puertas para la educación sólida (Bauman 2007) y para la educación emancipadora y autónoma (Freire 1971), que nos prepara para la vida y no para un trabajo.
Fig 1




Objetivos
Los objetivos del Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, es privilegiar el conocimiento reflexivo, crítico, científico, sistémico y dialéctico que sea la base para la praxis social concreta, con fundamento en el diálogo fecundo entre docente y alumno para que el resultado final, sea una comunidad de estudiantes, independientes, autónomos, solidarios con los demás (“los otros”), así como creativos e innovadores (véase Fig. 2). El objetivo complementario, es buscar al “hombre culto” en contra del “hombre ignorante”, el hombre intelectual versus el hombre iletrado.
Fig 2
Los objetivos específicos coinciden con los ejes principales del modelo:
·         Privilegiar la lectura previamente a la práctica.
·         Auspiciar la comprensión (Hermenéutica del conocimiento recordando, de alguna manera, el Trivium, por supuesto mutatis mutandis con la época actual).
·         Hacer un balance entre la teoría y la praxis social.
·         Valerse del razonamiento matemático.
·         Favorecer la investigación como base de experiencias de aprendizaje.
·        Apoyar las actividades extracurriculares: arte, deportes y actividad lúdica (Vigotsky) (Véase Fig. 3)

Sustento teórico
Como mencionamos en la introducción el sustento teórico se halla en os siguientes autores, modelos y corrientes:
1.      La función social del curriculum
2.      La escuela filosófica de Frankfurt
3.      La Pedagogía de Freire
4.      El curriculum como práctica social y educativa
5.      El Modelo Interpretativo-cultural
6.      La corriente reconceptualista.

El Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, es una alternativa a los modelos de diseño curricular basados en competencias que privilegian la educación practica-utilitaria, por ende, fragmenta del conocimiento, en detrimento de los aspectos culturales y humanos, que nos preparan para la vida, haciendo de los egresados universitarios “lumpen profesionales” (Torres/Vargas 2010), caracterizados por el pseudo-intelecto o pseudo-cultura (Adorno 1972). Diría Kosik (1991) caracterizados por la pseudo-concreción. El modelo propuesto no busca el mejor desempeño laboral, en las habilidades y destrezas que se requieren en el sector productivo, sino buscan la reafirmación del intelecto contra la liquidación de este mismo que supone el diseño curricular por competencias, en un acto de rebeldía contra los intereses creados por poder y en contracorriente con la mente fracasada que estamos viviendo actualmente. En esta parte nos acercamos a Adorno (1972) en la crítica de la psuedocultura con la educación controlable que se convertido a sí misma en norma…no es ya, en cuanto tal, más que cultura general degenerada en parloteo de agente de ventas.
Los procesos intelectuales aquí están definidos por los procesos de la razón, procesos cognitivos que enfatizan la investigación en la educación, como manera de aprender la “cosa en sí”, es decir, la verdad de los fenómenos culturales y naturales seguido de una praxis dialéctica, que asume que los conocimientos se transforman, no son estáticos, son dinámicos y por consecuencia son complejos.
El diseño curricular en esta propuesta, abre la educación hacia la problematización permanente y persistente, necesaria de indagación y exploración del futuro (en perpetua revisión y reconstrucción), como práctica social. Es una contraenseñanza a la manera de Foucault (citado por Esquivel Marín, en el tema de la historia universal), una contraenseñanza de lo dado en materia de diseño curricular, por eso es un acto de rebeldía contra lo conocido y aceptado.
Asimismo, los procesos intelectuales están relacionados con la inteligencia, como habilidad de razonar, de planificar, de pensamiento abstracto y de resolver problemas. En este sentido, el modelo propuesto destaca la inteligencia a la manera de Eisner (1988), en donde acentúa de que es la hora de que el curriculum refleje los múltiples aspectos de la inteligencia (citado Román, Martiniano y Diez López, 2009); también es reconceptualista porque propone una variedad de métodos de conocimientos, frente al único camino de hacer ciencia del positivismo y el conductismo.
En este modelo, sin duda, son autores importantes McDonald (1975), Pinar (197) y Stenhouse (1991). McDonald resalta el diseño curricular con el fin de hacer una sociedad mejor lo que supone la intención de abrir a los estudiantes la razón crítica y reflexiva y de intervenir en la mejora de las relaciones sociales, que es el punto álgido en la educación de los países subdesarrollados.
El diseño curricular planteado de esta forma, centrado en los procesos intelectuales con características reflexivas y críticas, hace de los centros escolares “conflictivos y contradictorios” porque están en desacuerdo con los elementos técnicos-burocráticos actuales que impone pensamientos y de acción enajenantes que reproducen el status quo. Esta idea está muy relacionada con la Educación como Práctica de la Libertad de Freire:
“…educación que, liberada de todos los rasgos alienantes, constituya una fuerza posibilitadora del cambio y sea impulso de libertad. Sólo en la educación puede nacer la verdadera sociedad humana y ningún hombre vive al margen de ella. Por consiguiente, la opción se da entre una ―educación‖ para la ―domesticación‖ alienada y una educación para la libertad. ―Educación para el hombre-objeto o educación para el hombre-sujeto”

Los modelos curriculares tradicionales, ven a lo lejos, a la distancia, la fuente social del currículo, por están razón no la discuten ni debaten; los docentes están siendo cómplices del poder, solo transmitiendo contenidos acríticos y pasivos, desdeñando la capacidad de pensamiento de los alumnos e incrementando el confort en forma lamentable. Los estudiantes, como afirma McDonald (citado de Román et, al.), deben estar en un permanente estado de autorreflexión que permita observar otros horizontes de conocimiento y sabiduría. El diseño curricular así propuesto, debe ser un curriculum consensado con todos los grupos interesados para otear la situación social de los alumnos y decidir los contenidos que requieren. McDonald menciona que la emancipación o liberación personal solo es fruto de una reflexión cognitivo-crítica (Román et, al.).
 El curriculum consensado del que hablamos tiene aproximaciones con Stenhouse, al decir que son los contextos educativos los que deben configurar y remodelar el curriculum propio. Por esta causa, el Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, es eminentemente contextual, no puede ser de otro modo; a la vez, si el curriculum está centrado en procesos, ellos deben estar abiertos, flexibles y dinámicos, acordes a las rápidas transformaciones del entorno. Desde luego que estos procesos, vistos así, permiten la innovación curricular, en donde el docente será parte fundamental del proceso, como el actor de la reflexión-acción-reflexión, producto de la investigación y después la puesta en práctica de los conocimientos atendidos previamente.
Por su parte Pinar (1979) allegándose a las propuestas de Freire, apuesta por los procesos de desarrollo curricular que deberían de ser biográficos y comunitarios y exige, al profesor, un compromiso de honestidad, creatividad y claridad para tratar de mostrar nuevos caminos al alumno a través de un permanente proceso de autorreflexión.
Como se ve, los tres autores citados sitúan la autorreflexión permanente en sentido crítico, observando el contexto social concreto. La metodología empleada por Pinar (Román et, al.), para investigar el curriculum, es fenomenológica y existencialista, al partir de la experiencia biográfica de los aprendices. Así entonces, el diseño curricular, como el modelo aquí propuesto, ha de estar basado en el análisis existencial y contextual del alumno, en el marco de una interrogación constante.

Justificación

El Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, recalca la importancia dada la fuente social del curriculum, en contra de otros diseños curriculares que se inclinan por el producto o por las destrezas y habilidades como resultado final. Esta propuesta, por supuesto inacabada, debe permitir sacar del rezago educativo a nuestro país ya que actualmente somos el último de 34 países de la OCDE en compresión de lectura y en razonamiento matemático.
El desarrollo curricular será toral en el desenvolvimiento del Modelo de Educación Basada en la Intelectualidad objeto de mi tesis doctoral versus la Educación Basada en Competencias enajenada al mercado laboral. La función social de este modelo debe de ser un parteaguas en la educación posibilitando tener una comunidad de alumnos pensantes y reflexivos, que vean los fenómenos sociales y naturales en forma sistémica y que nieguen las tesis tradicionales en un ejercicio de abstracción, replanteando la concepción del mundo en una labor dialéctica.
Este modelo favorecerá la lectura como núcleo fundamental y el diálogo como fuente de resolución de los problemas sociales, así como fuente de creatividad y de innovación, con el fin de evitar la liquidación del intelecto.

Modelo
El presente modelo reúne las antecedentes teóricos, las características, el enfoque, los factores, los ejes, los elementos y la secuencia de pasos para diseñar el Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales.
Las características del Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, son las siguientes:
·        Holístico: sistémico, observa todos los fenómenos en forma multifactorial.
·        Reflexivo: los grupos interesados están en permanente autorreflexión.
·        Crítico: tanto los docentes como los  alumnos están en constante crítica del contexto social
  •    Plural: incluyente con todas las ideas y respetuoso de todas las concepciones.

·        Disruptivo: en permanente reflexión contra lo dado.
·        Emancipatoria: en perpetua búsqueda de la libertad.
Los enfoques son:
·        Humanista:  favorecedora de la construcción personal, individual y social, en el marco de un desarrollo armónico de la personalidad, potenciando capacidades y valores (Román et, al. 2009).
·        Cualitativo y formativa: cualitativa y formativa, favorecedora del aprendizaje basado en la acción y en el protagonismo del alumno (Román et, al. 2009).
·        Dialéctica: la negación de la negación como resultado del pensamiento lógico racional
Cualquier diseño curricular no puede olvidarse de los tres factores relevantes: Escuela, docente y alumnos en una trilogía sistémica, donde todo lo que realices sobre un factor afecta en los otros factores. A esta trilogía hay que complementarla con el medio ambiente social y natural que influyes en los otros de manera determinante.
Los elementos del modelo giran alrededor del proceso enseñanza-aprendizaje: plan de estudios, plan didáctico, los contenidos y las experiencias de aprendizaje que contiene además las actividades extracurriculares.
Ya anteriormente vimos los ejes, que coinciden con los objetivos estratégicos.
La secuencia de pasos para ejecutar este modelo son los siguientes:
1.      Pre-planeación del diseño curricular: reunión de todos los grupos interesados; acuerdo de las características y del enfoque; analizar todos los factores y listar los contenidos, las experiencias de aprendizaje y el perfil del egresado.
2.      Curriculum preliminar: en este paso se registran cada uno de los acuerdos de la etapa anterior que den paso al plan de estudios.
3.      Curriculum consensado: el curriculum preliminar se consensa con autoridades, docentes, alumnos y los demás grupos de interés.
4.      Curriculum oficial: el curriculum consensado es aplicado como curriculum real u operativo.
5.      Curriculum funcional: el curriculum oficial se hace funcional cuando todos los factores se hallan cubiertos y no existe obstáculo para su aplicación
6.        Actividades extracurriculares: estas se complementan al plan de estudios, se ordena y se jerarquizan de acuerdo al estilo de aprendizaje de los alumnos.
7.      Curriculum realizado: es al final del plan de estudios.
8.      Evaluación curricular: cada ciclo debe de haber una evaluación curricular, que nos permita observar las fuerzas y debilidades del diseño curricular, para conservarlo o replantearlo.
9.      Replanteamiento curricular: cuando se encuentren muchas fallas en el diseño curricular hay que actuar de inmediato para corregirlas. Esto puede ser durante la aplicación del plan curricular, como un continuum, o hasta el final como medida correctiva global.

Modelo de Evaluación

El Modelo de Evaluación debe corresponder a la secuencia de pasos para el diseño curricular:

Conclusiones
Estudiar y analizar el diseño curricular es fundamental para todas las instituciones educativas, no con mero trámite burocrático, sino de importancia para el prestigio de las mismas.
No pueden obviarse los resultados finales de la unidad educativa, con base en el perfil del egresado cuyo origen son los objetivos deseados, indicados desde el inicio en el diseño curricular. Hacer discusión y debate sobre el diseño curricular es tarea de todos los grupos de interés en los centros escolares de cualquier nivel.
Hay muchos modelos de diseño curricular, parciales, locales, regionales, nacionales e internacionales, pero lo básico es mirar el contexto histórico social-cultural concreto, más en los países que tiene serios rezagos educativos como México. No se puede soslayar la fuente social de nuestra nación. La función social pesa mucho en la educación, por eso proponemos el Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, que favorece la observación del contexto social-cultural y enuncia el plan de estudios con este enfoque.
Está por demás decir que el Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, es contrario al diseño curricular basado en competencias, que está enajenado al mercado laboral en opinión de este autor.
Bibliografía
Esquivel Marín, Sigifredo, (s/f) Michel Foucault Educador (Sobre La Educación Y El Pensamiento Contemporáneo, http://www.comie.org.mx/congreso/memoriaelectronica/v10/pdf/area_tematica_08/ponencias/0699-F.pdf  recuperado el 24 de mayo de 2017
J. Gimeno Sacristán (s/f) Stenhouse, La Investigación y desarrollo del curriculum, Prólogo a la obra.

Freire, Paulo, (1970) “La educación como práctica de la libertad”, Editorial Tierra Nueva, Uruguay.
Adorno, Th, (2004) Escritos Sociológicos, Ediciones AKAL, México.

Román P. Martiniano y Diez López (2009) El Curriculum como Selección Natural: Teorías y Modelos, Antología preparada por: Patricia Mayela Amador Guzmán, Argelia Ávila Reyes, Claudia Celina Gaytán Díaz, Martha Silvia Domínguez Rosales y Ana María González Ortiz, Chihuahua, México.

Martínez R Elizabeth (s/f), Modelo y Modelos Curriculares en la solución a los Problemas Educativos (Reflexiones). Lectura proporcionada por la Universidad Cuauhtémoc.

Díaz Barriga, Frida (2004), Modelos de diseño curricular, Metodología de diseño curricular para la educación superior, Trillas, México

Díaz Barriga, Frida (s/f) Evaluación curricular, lectura proporcionada por la Universidad Cuauhtémoc.

Morin Edgar, (1999) “Los siete saberes necesarios para la educación del futuro” Editorial Santillana, UNESCO.

Kosik Karel, “Dialéctica de lo concreto” http://blogs.fad.unam.mx, Recuperado el 4 de febrero de 2015.

Bauman Zygmunt, (2007) “Los retos de la educación en la modernización líquida” Editorial GEDISA, Barcelona, España.

 Díaz Barriga Casales, Ángel, (s/f) Diseño curricular por competencias.  Apertura de temas que significan un regreso a los viejos problemas de la educación, X CONGRESO NACIONAL DE INVESTIGACIÓN EDUCATIVA, México.