Introducción
El
modelo que proponemos es una respuesta
al diseño curricular por competencias donde está enraizado el saber hacer, el
saber práctico sin el saber pensar
reflexivo y crítico, por demás contestario, divergente y disruptivo. El diseño
curricular por competencias es convergente
con el status quo, deseable para el mercado laboral,
confortable con el poder y convencional con las tradiciones.
El
modelo propuesto de Desarrollo Curricular Centrado en los Procesos
Intelectuales, es todo lo contrario: es divergente, disruptivo, innovador,
emancipatorio, irrazonable (la razón trascendida por otras razones), racional,
flexible y sistémico.
Desde
luego, los antecedentes teóricos están en la Pedagogía de Freire, en la Escuela
filosófica de Frankfurt, en el Modelo de Interpretativo-cultural y las
corrientes reconceptualista y la función social del curriculum, amén de otros
autores que nos den solidez a la argumentación (véase Fig. 1).
En
el Modelo
de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales se
privilegia la totalidad del conocimiento, per
se sistémico, no fragmentado. Es decir, el
conocimiento fragmentado no ve la totalidad del conocimiento con todos sus
objetos, complejidades y conjuntos (Morin, 1999). Este saber pensar crítico,
reflexivo, científico y sistémico abre las puertas para la educación sólida
(Bauman 2007) y para la educación emancipadora y autónoma (Freire 1971), que
nos prepara para la vida y no para un trabajo.
Fig 1
Objetivos
Los
objetivos del Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos
Intelectuales, es privilegiar el conocimiento
reflexivo, crítico, científico, sistémico y dialéctico que sea la base para la praxis social concreta, con fundamento
en el diálogo fecundo entre docente
y alumno para que el resultado final, sea una comunidad de estudiantes,
independientes, autónomos, solidarios con los demás (“los otros”), así como
creativos e innovadores (véase Fig. 2). El objetivo complementario, es buscar al
“hombre culto” en contra del “hombre ignorante”, el hombre intelectual versus el hombre iletrado.
Fig 2
Los objetivos específicos
coinciden con los ejes principales del modelo:
·
Privilegiar la lectura previamente a la
práctica.
·
Auspiciar la comprensión (Hermenéutica del
conocimiento recordando, de alguna manera, el Trivium, por supuesto mutatis
mutandis con la época actual).
·
Hacer un balance entre la teoría y la
praxis social.
·
Valerse del razonamiento matemático.
·
Favorecer la investigación como base de
experiencias de aprendizaje.
·
Apoyar las actividades extracurriculares:
arte, deportes y actividad lúdica (Vigotsky) (Véase Fig. 3)
Sustento teórico
Como
mencionamos en la introducción el sustento teórico se halla en os siguientes
autores, modelos y corrientes:
1. La
función social del curriculum
2. La
escuela filosófica de Frankfurt
3. La
Pedagogía de Freire
4. El
curriculum como práctica social y educativa
5. El
Modelo Interpretativo-cultural
6. La
corriente reconceptualista.
El
Modelo
de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, es una alternativa a los modelos de diseño curricular
basados en competencias que privilegian
la educación practica-utilitaria, por ende, fragmenta del conocimiento, en
detrimento de los aspectos culturales y humanos, que nos preparan para la vida,
haciendo de los egresados universitarios “lumpen profesionales” (Torres/Vargas
2010), caracterizados por el pseudo-intelecto o pseudo-cultura
(Adorno 1972). Diría Kosik (1991) caracterizados por la pseudo-concreción. El
modelo propuesto no busca el
mejor desempeño laboral, en las habilidades y destrezas que se requieren en el
sector productivo, sino buscan la reafirmación del intelecto contra la liquidación
de este mismo que supone el diseño curricular por competencias, en un acto de
rebeldía contra los intereses creados por poder y en contracorriente con la
mente fracasada que estamos viviendo actualmente. En esta parte nos acercamos a
Adorno (1972) en la crítica de la psuedocultura con la educación controlable
que se convertido a sí misma en norma…no es ya, en cuanto tal, más que cultura
general degenerada en parloteo de agente de ventas.
Los procesos intelectuales aquí están definidos por los procesos
de la razón, procesos cognitivos que enfatizan la investigación en la
educación, como manera de aprender la “cosa en sí”, es decir, la verdad de los
fenómenos culturales y naturales seguido de una praxis dialéctica, que asume
que los conocimientos se transforman, no son estáticos, son dinámicos y por
consecuencia son complejos.
El diseño curricular en esta propuesta, abre la educación hacia
la problematización permanente y persistente, necesaria de indagación y
exploración del futuro (en perpetua revisión y reconstrucción), como práctica
social. Es una contraenseñanza a la manera de Foucault (citado por Esquivel Marín,
en el tema de la historia universal), una contraenseñanza de lo dado en materia
de diseño curricular, por eso es un acto de rebeldía contra lo conocido y
aceptado.
Asimismo, los procesos intelectuales están relacionados con la
inteligencia, como habilidad de razonar, de planificar, de pensamiento
abstracto y de resolver problemas. En este sentido, el modelo propuesto destaca
la inteligencia a la manera de Eisner (1988), en donde acentúa de que es la
hora de que el curriculum refleje los múltiples aspectos de la inteligencia
(citado Román, Martiniano y Diez López, 2009); también es reconceptualista
porque propone una variedad de métodos de conocimientos,
frente al único camino de hacer ciencia del positivismo y el conductismo.
En
este modelo, sin duda, son autores importantes McDonald (1975), Pinar (197) y
Stenhouse (1991). McDonald resalta el diseño curricular con el fin de hacer una
sociedad mejor lo que supone la intención de abrir a los estudiantes la razón
crítica y reflexiva y de intervenir en la mejora de las relaciones sociales,
que es el punto álgido en la educación de los países subdesarrollados.
El
diseño curricular planteado de esta forma, centrado en los procesos
intelectuales con características reflexivas y críticas, hace de los centros escolares
“conflictivos y contradictorios” porque están en desacuerdo con los elementos
técnicos-burocráticos actuales que impone pensamientos y de acción enajenantes
que reproducen el status quo. Esta
idea está muy relacionada con la Educación como Práctica de la Libertad de
Freire:
“…educación que, liberada de todos
los rasgos alienantes, constituya una fuerza posibilitadora del cambio y sea
impulso de libertad. Sólo en la educación puede nacer la verdadera sociedad
humana y ningún hombre vive al margen de ella. Por consiguiente, la opción se
da entre una ―educación‖ para la ―domesticación‖ alienada y una educación para
la libertad. ―Educación para el hombre-objeto o educación para el
hombre-sujeto”
Los modelos curriculares tradicionales,
ven a lo lejos, a la distancia, la fuente social del currículo, por están razón
no la discuten ni debaten; los docentes están siendo cómplices del poder, solo
transmitiendo contenidos acríticos y pasivos, desdeñando la capacidad de
pensamiento de los alumnos e incrementando el confort en forma lamentable. Los
estudiantes, como afirma McDonald (citado de Román et, al.), deben estar en un
permanente estado de autorreflexión que permita observar otros horizontes de
conocimiento y sabiduría. El diseño curricular así propuesto, debe ser un
curriculum consensado con todos los grupos interesados para otear la situación
social de los alumnos y decidir los contenidos que requieren. McDonald menciona
que la emancipación o liberación personal solo es fruto de una reflexión
cognitivo-crítica (Román et, al.).
El
curriculum consensado del que hablamos tiene aproximaciones con Stenhouse, al
decir que son los contextos educativos los que deben configurar y remodelar el
curriculum propio. Por esta causa, el Modelo de Diseño Curricular Centrado
en Procesos Intelectuales, es
eminentemente contextual, no puede ser de otro modo; a la vez, si el curriculum
está centrado en procesos, ellos deben estar abiertos, flexibles y dinámicos,
acordes a las rápidas transformaciones del entorno. Desde luego que estos
procesos, vistos así, permiten la innovación curricular, en donde el docente
será parte fundamental del proceso, como el actor de la
reflexión-acción-reflexión, producto de la investigación y después la puesta en
práctica de los conocimientos atendidos previamente.
Por su parte Pinar (1979)
allegándose a las propuestas de Freire, apuesta por los procesos de desarrollo
curricular que deberían de ser biográficos y comunitarios y exige, al profesor,
un compromiso de honestidad, creatividad y claridad para tratar de mostrar
nuevos caminos al alumno a través de un permanente proceso de autorreflexión.
Como se ve, los tres
autores citados sitúan la autorreflexión permanente en sentido crítico,
observando el contexto social concreto. La metodología empleada por Pinar (Román
et, al.), para investigar el curriculum, es fenomenológica y existencialista,
al partir de la experiencia biográfica de los aprendices. Así entonces, el
diseño curricular, como el modelo aquí propuesto, ha de estar basado en el
análisis existencial y contextual del alumno, en el marco de una interrogación
constante.
Justificación
El
Modelo
de Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, recalca la importancia dada la fuente social del
curriculum, en contra de otros diseños curriculares que se inclinan por el
producto o por las destrezas y habilidades como resultado final. Esta
propuesta, por supuesto inacabada, debe permitir sacar del rezago educativo a
nuestro país ya que actualmente somos el último de 34 países de la OCDE en
compresión de lectura y en razonamiento matemático.
El desarrollo curricular será toral en el
desenvolvimiento del Modelo de Educación
Basada en la Intelectualidad objeto de mi tesis doctoral versus la Educación Basada en
Competencias enajenada al mercado laboral. La función social de este modelo
debe de ser un parteaguas en la educación posibilitando tener una comunidad de
alumnos pensantes y reflexivos, que vean los fenómenos sociales y naturales en
forma sistémica y que nieguen las tesis tradicionales en un ejercicio de
abstracción, replanteando la concepción del mundo en una labor dialéctica.
Este modelo favorecerá la lectura como núcleo fundamental y el diálogo como fuente de resolución de
los problemas sociales, así como fuente de creatividad y de innovación, con el
fin de evitar la liquidación del intelecto.
Modelo
El presente modelo reúne las antecedentes
teóricos, las características, el enfoque, los factores, los ejes, los
elementos y la secuencia de pasos para diseñar el Modelo de
Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales.
Las
características del Modelo de Diseño Curricular Centrado
en Procesos Intelectuales, son las
siguientes:
·
Holístico: sistémico, observa
todos los fenómenos en forma multifactorial.
·
Reflexivo: los grupos interesados están en permanente autorreflexión.
·
Crítico: tanto los docentes como los alumnos están en constante crítica del
contexto social
- Plural: incluyente con todas las ideas y respetuoso de todas las concepciones.
·
Disruptivo: en permanente reflexión contra lo dado.
·
Emancipatoria: en perpetua búsqueda de la libertad.
Los enfoques son:
·
Humanista: favorecedora de la construcción personal,
individual y social, en el marco de un desarrollo armónico de la personalidad,
potenciando capacidades y valores (Román et, al. 2009).
·
Cualitativo y formativa: cualitativa y formativa,
favorecedora del aprendizaje basado en la acción y en el protagonismo del
alumno (Román et, al. 2009).
·
Dialéctica: la negación de la negación como
resultado del pensamiento lógico racional
Cualquier diseño
curricular no puede olvidarse de los tres factores relevantes: Escuela, docente y alumnos en una
trilogía sistémica, donde todo lo que realices sobre un factor afecta en los
otros factores. A esta trilogía hay que complementarla con el medio ambiente
social y natural que influyes en los otros de manera determinante.
Los elementos del modelo giran alrededor del proceso
enseñanza-aprendizaje: plan de estudios, plan didáctico, los contenidos y las
experiencias de aprendizaje que contiene además las actividades
extracurriculares.
Ya anteriormente
vimos los ejes, que coinciden con
los objetivos estratégicos.
La secuencia de pasos para ejecutar este
modelo son los siguientes:
1.
Pre-planeación del diseño curricular: reunión
de todos los grupos interesados; acuerdo de las características y del enfoque;
analizar todos los factores y listar los contenidos, las experiencias de
aprendizaje y el perfil del egresado.
2.
Curriculum preliminar: en este paso se
registran cada uno de los acuerdos de la etapa anterior que den paso al plan de
estudios.
3.
Curriculum consensado: el curriculum
preliminar se consensa con autoridades, docentes, alumnos y los demás grupos de
interés.
4.
Curriculum oficial: el curriculum consensado
es aplicado como curriculum real u operativo.
5.
Curriculum funcional: el curriculum oficial
se hace funcional cuando todos los factores se hallan cubiertos y no existe
obstáculo para su aplicación
6.
Actividades extracurriculares: estas se
complementan al plan de estudios, se ordena y se jerarquizan de acuerdo al estilo de aprendizaje de los alumnos.
7.
Curriculum realizado: es al final del plan de
estudios.
8.
Evaluación curricular: cada ciclo debe de
haber una evaluación curricular, que nos permita observar las fuerzas y
debilidades del diseño curricular, para conservarlo o replantearlo.
9.
Replanteamiento curricular: cuando se
encuentren muchas fallas en el diseño curricular hay que actuar de inmediato
para corregirlas. Esto puede ser durante la aplicación del plan curricular,
como un continuum, o hasta el final
como medida correctiva global.
Modelo de Evaluación
El Modelo de Evaluación debe corresponder a la secuencia de pasos para el diseño curricular:
Conclusiones
Estudiar y analizar el diseño curricular es fundamental para
todas las instituciones educativas, no con mero trámite burocrático, sino de
importancia para el prestigio de las mismas.
No pueden obviarse los resultados finales de la unidad
educativa, con base en el perfil del egresado cuyo origen son los objetivos
deseados, indicados desde el inicio en el diseño curricular. Hacer discusión y
debate sobre el diseño curricular es tarea de todos los grupos de interés en
los centros escolares de cualquier nivel.
Hay muchos modelos de diseño curricular, parciales, locales,
regionales, nacionales e internacionales, pero lo básico es mirar el contexto
histórico social-cultural concreto, más en los países que tiene serios rezagos
educativos como México. No se puede soslayar la fuente social de nuestra
nación. La función social pesa mucho en la educación, por eso proponemos el Modelo de
Diseño Curricular Centrado en Procesos Intelectuales, que favorece la observación del contexto
social-cultural y enuncia el plan de estudios con este enfoque.
Está por demás decir que el Modelo de Diseño Curricular Centrado en Procesos
Intelectuales, es contrario al diseño
curricular basado en competencias, que está enajenado al mercado laboral en
opinión de este autor.
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